Torrijas de leche y de vino

La elaboración de las torrijas de leche y de vino sigue las mismas pautas excepto en la preparación de la leche y del vino.

Se utilizara la cantidad adecuada de leche o de vino con arreglo al número de torrijas que se quiera hacer. Dos litros de líquido dan para unas veinte torrijas más o menos.

Así me enseñó mi madre

Preparación de la leche:

Poner a hervir la leche a fuego medio con una cascara de limón y canela en rama. Después de haber hervido dejar enfriar. Retirar la cascara de limón y la canela en rama. Una vez fría echar azúcar según gusto personal, pero “siempre” deberá quedar dulce.

Preparación del vino:

Utilizar vino de mesa blanco. Mezclarlo con agua para quitarle dureza, se echa la mitad de agua que cantidad de vino se haya utilizado. Con un litro de vino obtendremos litro y medio de líquido. Echar azúcar según gusto personal, pero “siempre” deberá quedar dulce.

Ya tenemos hecho el primer paso. El siguiente será mezclar en un tazón azúcar y canela molida con el que rociaremos las torrijas según las vayamos haciendo. Seguidamente distribuiremos una capa de esta mezcla en el fondo de la fuente donde se pondrán las torrijas una vez hechas.

Elaboración de las torrijas:

Batimos los huevos sin excedernos, no debe quedar el huevo batido con espuma. Cortamos el pan, yo utilizo pan normal que venden ya con las marcas para el corte. Una vez cortado el pan y batido los huevos, ponemos a calentar el aceite que será bastante como para que el pan quede casi cubierto, yo utilizo aceite de oliva. A la vez que se calienta el aceite le añadimos una cascara de limón que retiraremos cuando el aceite esté caliente.

Mientras se va calentando el aceite se sumergen unas pocas rebanadas de pan en la leche o el vino, y cuando se noten esponjosas se ponen a reposar en una fuente a la espera de freírlas.

Con el aceite ya caliente y retirada la cascara de limón, se pasan por el huevo batido las rebanadas de pan que tenemos ya empapadas antes de echarlas a la sartén para freírlas. No dejar que se quemen, darles la vuelta para que se hagan por las dos caras. Mientras se hacen sumergir más rebanadas de pan en la leche o el vino y se pasan a reposar a la fuente antes de pasarlas por el huevo batido.

Una vez fritas las torrijas, se colocan en la fuente que tiene el fondo con la mezcla de azúcar y la canela molida y a su vez, con una cuchara, se echa azúcar por encima de cada una de ellas.

Este proceso se repetirá hasta que se acaben las rebanadas de pan cortadas. Es posible que haya que cambiar el aceite si es que es mucha cantidad de torrijas. De ser así, al calentar el aceite nuevo, echarle una cascara de limón también.

Una vez hechas todas las torrijas y puestas en la bandeja donde se las rocía con el azúcar y la canela molida “se vierte la leche o el vino sobrante” en dicha bandeja. Yo no las como secas.

Se deja reposar y enfriar antes de comer.

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