sección: Pensamientos, Comentarios, Observaciones

Soy yo o soy tú

El espejo hace que todos los días me encuentre con mi otro yo. Ya sea recién estrenado el día, o en cualquier momento que necesite comprobar que mi imagen es la correcta. Me asomo a su mundo y refleja mi otro yo de forma simétrica y equidistante.

Veo a mi otro yo reflejado, un yo con el que a veces no me identifico, un yo al que a veces tengo miedo de mirar a los ojos por si me reprocha o se avergüenza de alguno de mis actos pasados o recientes.

Cuando me atrevo a mantener la mirada al Antonio reflejado, pienso en el rol que me tocará representar a lo largo del día y le pregunto: ¿Alguna vez podre ser tú y dejar de ser yo? siento envidia del Antonio anónimo, siempre agazapado detrás del Antonio real, mientras lo único que debe hacer es esperar a que las cosas ocurran para bien o para mal.

Un viaje más

¡Que frio! ¿Dónde estoy? Qué lugar más extraño, no lo reconozco. Es una estancia fría y desangelada.

– ¡Hola! ¿No hay nadie?

Parece que estoy solo. Que frio tengo ¿Por qué estoy tumbado? Esto no parece una cama ¡Vaya!, alguien entra. No le conozco de nada. ¿Quién será?

– Hola, buenos días, ¿Dónde estoy? ¿Qué hago aquí?

Pues parece que he dado con el amable ¿Por qué la gente será tan maleducada? ¿Tan difícil es dar una respuesta? Bueno y ahora empuja la cama o lo que esto sea ¿dónde estoy tumbado? ¿Adónde me llevará?

– Oiga ¿Dónde me lleva? ¿Dónde vamos?

Nada, lo dicho, o no me oye o es un maleducado. ¡Qué cara de antipático tiene! Pues donde sea que me lleve ya hemos llegado.

Es otra sala igual de fría que la anterior pero al menos se parece más a una habitación. Es más pequeña pero sigo teniendo frio, mucho frio.

Antes yo era…

Antes yo era tu hijo, ahora soy tu padre. Antes tú me cuidabas, me alimentabas, me atendías, me educabas, me protegías…ahora yo te cuido, te alimento, te atiendo, te protejo y de alguna manera te educo en un aspecto de la vida que desconozco, que ignoro y que para enseñarte a desenvolverte en esa nueva etapa de tu vida, primero tengo que aprender yo para saber por lo menos que estoy tratando de hacerte entender.

Tu labor educativa para conmigo cuando era niño, dentro de la dificultad, era más sencilla, o eso creo yo, lo digo porque mi aprendizaje se basaba en tener que interiorizar las normas establecidas desde la lógica, el sentido común y del bien hacer, pero yo sin embargo he de enseñarte desde la incongruencia, desde la lógica ilógica y el sin sentido, tanto es así que mi mente no reacciona la mayoría de las veces por no decir siempre, mi mente piensa con lógica para entender lo ilógico, actúo con sentido común para intentar poner algo de razón a tanto sin sentido obteniendo como resultado acciones lógicas dentro de lo ilógico de la situación que solo conducen a una mayor confusión mutua.

Mi Madrid más cercano

He nacido contigo como testigo y contigo como testigo deseo morir. He crecido a tu lado, no se cuál de los dos lo ha hecho más rápido, seguramente has sido tú porque siempre he tenido la impresión de ir adaptándome a tu evolución.

Te he conocido con calles en tierra, con calles empedradas, con railes de tranvías, con trolebuses y con autobuses de dos pisos. También te recuerdo con tus burros cargados de botijos y tus carros tirados por caballos que deambulaban compartiendo su camino entre los coches que circulaban sin prisas por tus calzadas. Hoy día ya no queda más que esas imágenes en mi recuerdo y en las fotografías de esa época en las que rememoro mi convivencia contigo de una manera nostálgica y lejana pero a su vez cercana.